Cuando uno empieza en el mundillo de los monólogos, no sabe muy bien como le van a ir las cosas.
Mucha gente sobre todo la de tu entorno y para colmo, la que más te quiere, te dice que no dejes el curro en el Banco que es un puesto fijo, eres prácticamente funcionario, tú sigue ahí y a vivir con eso y luego pues si tienes que hacer un monólogo un día pues lo haces y te sacas un sobre sueldo que viene de puta madre, pero tómatelo como un Hobby, ¿vale?
Cuántas veces habré escuchado yo esa frase.
Pero yo tengo una premisa fundamental. Cuando se te pone algo en el corazón tienes que hacerlo porque al cerebro lo podremos engañar con lo que nos diga otras personas o, simplemente no pensando en ello, pero cuando tu corazón te dice algo, o lo haces o estas perdido.
Quién, más o menos tímido, cuando su corazón le dice que esa es la chica de sus sueños, no se ha lanzado a por ella. Cuando te gusta una chica de verdad, que te mueres más cada día que pasa porque no la estas besando, acabas lanzándote a por ella en un momento u otro.
Pues en el mundo profesional es lo mismo. Cuando tu corazón te indica que lo que haces todos los días no es lo tuyo, cuando lo único que haces es mirar el reloj cada cinco minutos, cuando te pasas las horas pensando en cómo tu compañero que tiene unos cincuenta puede llevar más de treinta años currando en la misma silla, cuando por mucho que te suban el sueldo o te cambien de puesto sigues sin sentirte cómodo, cuando pasan los días y lo haces todo tan automático que en ocasiones piensas que eres un ordenador más, entonces, chic@, es que eso que hacéis no es lo vuestro.
Lo anterior me pasó a mi desde que me Licencié. Trabajé en un sitio, luego en otro y luego en otro hasta que me quité la venda de los ojos y vi qué era realmente lo que me gustaba. Sí, porque en muchas ocasiones, la misma sociedad sin quererlo, simplemente porque ya estamos dentro de una rueda que gira y gira sin poder pararla, no nos deja ver lo que realmente nos gusta.
Tenemos que pararnos a pensar y reflexionar. Te levantas por la mañana con prisas, te duchas rápido, el ruido de la ducha. Luego si te da tiempo a tomarte algo, pones la tele. Bajas corriendo, coges el coche y pones la radio. Llegas al curro empiezas a hablar con tus compañeros, te sientas y cuando tienes un rato libre te metes en Internet para ver tu correo. Llega la tarde, algo de deporte y como no, tu mp3 para correr. Llegas de nuevo a casa, duchita el pijama y a ver CSI porque es lo único bueno que ponen los lunes. Terminas de cenar y a la cama. Unos leen un libro y otros se quedan sobados a los diez segundos de tumbarse en la cama.
¡CUANDO COÑO PENSAMOS! DECIDME.
Hay que saber lo que se quiere, como se quiere y cuando se quiere. No se puede pensar en, hacer lo que no me gusta hoy para mañana tener la felicidad. Eso es una contradicción. O lo que es lo mismo, me da igual sacrificarme hoy, pasarlo como el culo, que mañana seré feliz. ¿Por qué? ¿Quién te lo garantiza? ¿Que es el mañana? Ni tan siquiera hay presente. Esto que has leído ya ha pasado. ¡Echa un vistazo a lo que tienes alrededor! Esa mirada ya ha pasado.
SÓLO SOMOS UN INSTANTE.
Vive el instante, no el pasado, ni el futuro ni el presente. El instante.
Con todo lo anterior, quiero que entendáis que la vida es un cúmulo de instantes de los cuales al final te quedas sólo con los que más te han gustado. Hay que vivir al 100% todos los días y no me refiero a estar las 24 horas del día haciendo cosas, no, sino a sentirte bien contigo mismo en cada momento. Sólo de esa forma se alcanza la felicidad.
SE TU MISMO Y HAZ LO QUE TE MANDE TU CORAZÓN. SERÁS FELIZ.
Un abrazo amig@s y hasta pronto.